Sin lugar a dudas, este es uno de mis libros favoritos. Es una crítica a la sociedad, mostrando un mundo futuro en el cual, los seres humanos se reproducen en laboratorios, todos iguales; cada individuo recibe una casta (alfa a gamma) y un acondicionamiento desde el momento en que ocurre la fecundación con el fin de que esa persona se sienta a gusto con su casta y no se haga preguntas con respecto a su papel social. Gracias al acondicionamiento, se logra tener una civilización feliz, donde el amor es cosa del pasado y “todos somos de todos”, lo cual causa que no existan sentimientos de ira, frustraciones con respecto a lo emocional y que todos puedan vivir felices, viendo el aspecto sexual sólo como un juego que empezó a temprana edad.
En este mundo feliz, la sociedad es premiada con una droga llamada “somma” parte fundamental para el bienestar emocional y físico de aquella civilización. Así pues, el acondicionamiento y el somma han logrado que la humanidad se vuelva evolucionada, que trabaje como un perfecto conjunto de engranes minuiciosamente entrelazados entre sí y que las emociones no causen una revuelta social.
Pero en aquel feliz mundo existe un hombre llamado Bernard. Un hombre de categoría “Alfa mas” quien nació con menor estatura que los de su misma casta. Bernard es un hombre antisocial, marcado, humillado y tachado ante su comunidad. Totalmente infelíz, Bernard comienza a hacerse preguntas de qué hubiera pasado si no se recibiera un acondicionamiento, qué pasaría si cada persona de la sociedad pudiera elegir su trabajo, en vez de tener que dedicarse a lo que se les asignó mediante al acondicionamiento… ¿Qué pasaría si fueramos libres?
A lo largo de la historia, Bernard viaja a la reserva, lugar salvaje donde se vive de manera “inhumana”, donde los niños aun nacen de manera natural, donde existen papá y mamá, donde existe Dios, donde el amor tiene cabida. Estando ahí, Bernard conoce a Linda, una Beta mas que por accidente se quedó en la reserva salvaje. Linda tiene un hijo llamado John, quien nació en aquella civilización obsoleta y salvaje de manera natural.
Bernard siente una empatía con el joven John, dado a que tampoco él está a gusto con el lugar donde vive. John era otro ser que se preguntaba cosas que nadie podía responderle, también aquel salvaje se sentía tan apartado por la sociedad.
Linda y John salen de la reserva gracias a Bernard, quien los lleva a la gran sociedad y gracias al joven salvaje se vuelve famoso y admirado. Aun así, la fama no fue suficiente para que Bernard se olvidara de ese resentimiento con su sociedad, si bien el salvaje le habría dado más interés por parte de los demás, él sentía la misma amargura y frustración.
Pero no sólo Bernard sufria, John se habría dado cuenta de que el nuevo mundo era frío y acartonado, en el nuevo mundo no habían padres ni madres, no había amor, no había Dios ni llanto por la muerte. El nuevo mundo era tan infernal como la reserva.
Al final de la historia, Bernard es transladado a una isla donde vivían otros inadaptados sociales y John termina suicidandose por el acoso social que recibía.
Un mundo felíz fue publicado en el año 1932 por el británico Aldous Huxley. ¿Un hombre con visión avanzada? ¿Con predicciones? ¿Con habilidades para describir el futuro?
Leyendo un mundo feliz, te puedes dar cuenta de que, el mundo futuro del que nos habla el autor es el mismo que el que vivimos ahora: Todos nacemos con una casta (una clase social). La sociedad nos da drogas o fugas para evitar que se piense en el porqué de la forma en la que trabaja la civilización (alcohol, drogas, sexo y hasta la televisión, los programas de chisme, la mala educación, la religión o el internet pueden ser parte de esa fuga). Todos nacemos acondicionados (la educación familiar, escolar, sexual, religiosa, la cultura, el contexto social, el amor o la falta de él). Y un sin fin de ejemplos más…
No es que Aldous haya visto el año en el que vivimos y haya escrito esta obra para que cuando hoy lo hayamos leído nos sintamos sorprendentemente identificados. Leyendo un mundo feliz descubres una terrible verdad: LA SOCIEDAD NO CAMBIA.
POR MÁS QUE UNO SEA HONESTO, SIEMPRE HABRÁ DESHONESTIDAD. POR MÁS QUE SE BUSQUE LIBERTAD, EXISTIRÁ LA ESCLAVITUD, EL MIEDO, EL VICTIMIZADOR Y EL VICTIMADO, EL POBRE Y EL RICO, EL AMBIENTALISTA Y AL QUE NO LE IMPORTA SU MUNDO.
Y es sorprendente ver cómo hemos evolucionado tecnológicamente a un grado en el que podemos ver por una pantalla a tiempo real a alguien que se encuentra del otro lado del mundo. Es tan fascinante poder escuchar la voz de alguien que no está cerca por medio de un aparato, pensar que hemos logrado pisar la luna como humanidad, explorar otros rincones del universo, poder tener información de manera accesible e inmediata, volar en un avión, hacer operaciones médicas con aparatos que pueden salvar una vida, saber que existen los robots… Saber que se han creado bombas, que se ha construido un carro que ensucia nuestro cielo, saber que se utilizan los medios masivos de comunicación para ESCLAVIZAR y llenar de miedo, de odio, de locura a quienes recurren a ellos.
Es sorprendentemente aterrador ver que mientras más avanamos en lo tecnológico, más hemos perdido costumbres, raíces, valores y virtudes. No poder hacer una operación matemática simple sin hacer uso de una calculadora. No tener una opinión propia de lo que vemos, si no que, pensamos lo que los demás nos dicen (estereotipos, modas, resentimientos, miedos, odio, NOSOTROS MISMOS) Ser tan insensibles a tal grado de dejar de sentir compasión, dejar de buscar conocimiento, DEJAR DE BUSCAR NUESTRA VERDAD PARA SER LIBRES.
¿Es este el mundo feliz? ¿El mundo en el que vivo? ¿Saber que los de arriba nos controlan a tal manera de crearnos falsas necesidades, no poder salir con libertad de casa por miedo a que nos asalten, llamar por celular con terror a que nos espien para secuestrarnos, pensar que los medicamentos en su mayoría están diseñados par enfermarnos, dejar de ser nosotros mismos para volvernos un espejo de los demas, estar más preocupados en nuestro físico, olvidando nuestra alma, nuestra alimentación ideal? ¿Es este el mundo feliz, donde no importo, donde no cuento, donde sólo soy parte del bienestar económico, donde no soy libre para ser quien soy, donde soy juzgado por mi fisico y mi contexto social?
¡Mundo feliz de mierda!
domingo, 2 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario